Cómo transformar la mente en el camino a la iluminación

Las enseñanzas de Buda reciben el nombre de Dharma, y se dice que son como una rueda que gira y se traslada de un lugar a otro según las condiciones e inclinaciones kármicas de sus habitantes.

Buda nos enseñó a observar nuestra mente y a distinguir entre los estados mentales que producen infelicidad y confusión y los que producen salud y bienestar. También nos enseñó cómo superar las mentes perjudiciales y compulsivas que nos causan descontento y frustración, y cultivar las mentes virtuosas que nos liberan del sufrimiento y nos conducen al gozo de la iluminación total.

Dharma significa ‘protección’. Con la práctica de las enseñanzas de Buda nos protegemos del sufrimiento. Todos nuestros problemas diarios se originan en la ignorancia, pero esta se elimina con la práctica de Dharma.

El adiestramiento en el Dharma es el método supremo para mejorar nuestra calidad de vida. Esta no sólo depende del progreso material, sino también de que cultivemos paz y felicidad en nuestro interior. Si integramos las instrucciones de Buda en nuestra vida diaria, podemos resolver nuestros problemas internos y disfrutar de verdadera serenidad. Sin paz interior, la paz externa es imposible.

El propósito de la práctica de Dharma es lograr la liberación permanente de renacer en los reinos inferiores.

En esta vida hemos renacido como humanos y, por lo tanto, nos hemos liberado de un renacimiento inferior, pero esto es solo una liberación temporal, no es permanente. Hasta que no logremos una profunda realización de refugio tendremos que renacer en los reinos inferiores una y otra vez durante incontables vidas futuras.

Para alcanzar la liberación permanente de renacer en los reinos inferiores hemos de confiar con sinceridad en las Tres Joyas: la Joya de Buda –la fuente de todo refugio–, la Joya del Dharma –las realizaciones espirituales que se alcanzan practicando las enseñanzas de Buda–, y la Sangha –los practicantes puros de Dharma que nos ayudan en nuestra práctica espiritual.

El Dharma es como medicina que previene el sufrimiento de los tres reinos inferiores, Buda es el doctor que prescribe esta medicina, y la Sangha los enfermeros que nos asisten. Comprendiendo esto nos refugiamos en Buda, el Dharma y la Sangha y aplicamos el Dharma en nuestras vidas de manera sincera.

Para una exposición extensa de las enseñanzas de Buda, véanse Comprensión de la mente, Nuevo corazón de la sabiduría y El camino gozoso de buena fortuna.